lunes, 17 de septiembre de 2012

Los Palos del Cante:


Vidalita

Estilo flamenco encuadrado dentro de los llamados cantes de ida y vuelta. La vidalita flamenca se encuentra emparentada con los tristes o estilos que se cantan a ambas orillas del bajo Panamá, y procede de una variante teatral acupletada recogida en España a principios del siglo XX, aflamencada por Escacena y Chacón mediante el desarrollo amilongado de una canción argentina en aire de habanera y con temática gaucha.
Como vidalita se grabaron dos tipos de cante. El primero, con insistente acompañamiento de tango lento (marcando el patrón de tango o habanera en la guitarra. Este modelo lo grabaron Pastora o Vallejo.
Manuel Escacena, adaptando a lo flamenco una canción argentina que grabó en 1928 con la copla ‘En mi triste rancho’, adoptó una nueva modalidad, que intercala de continuo en la copla la palabra vidalita: ‘En mi triste rancho, vidalita…’. Esta versión Fué injertada luego por Pepe Marchena en la milonga flamenca, de la que viene a ser un subgénero. La vidalita se rige en todo por la forma que asume la milonga libre que Marchena sentencia. Mayte Martín ha hecho una versión inconmensurable de este cante flamenco porteño de gran belleza
Otras vidalitas acreditan el mestizaje con la milonga, de la que han tomado el carácter y desprenden idéntica amargura y desolación. Incluso el material de guitarra no acaba de distinguir si pertenece a la vidalita o a la milonga. Después de más de treinta años en el olvido, la vidalita parece que recobra su actualidad en versiones de Enrique Morente, Carmen Linares y Mayte Martín entre otros.


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